La trilla ya finalizó y, con la campaña concluida, hacemos un repaso de las condiciones que marcaron este último tramo. Las condiciones de humedad de las últimas semanas impactaron en el ritmo de trabajo, generando algunas demoras en las tareas de cosecha y una mayor presencia de moho externo en el maní.
La calidad del maní que ingresa al laboratorio se determina a partir del porcentaje de cajas con carbón y el nivel de daño en el grano. En función de estos criterios, los lotes se categorizan en diferentes colores que van desde Celeste y Blanco, consideradas las mejores calidades, hasta categorías como Gris, Marrón, Anaranjado, Rojo, Negro, Fucsia, Rosa, Amarillo y Lila, que reflejan mayores niveles de daño, presencia de granos afectados por heladas o contaminación.
Esta clasificación permite evaluar de manera objetiva la calidad comercial de cada lote y definir su destino dentro de la cadena de valor. Con la cosecha ya finalizada, cerramos la campaña poniendo en valor el trabajo realizado a lo largo de todos estos meses y los resultados alcanzados durante este proceso.